Impacta a paramédicos de Cruz Roja el caso que atendieron de familia con graves quemaduras

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Impacta a paramédicos de Cruz Roja el caso que atendieron de familia con graves quemaduras.

Empalme, Sonora.- Los paramédicos de Cruz Roja Mexicana – Delegación Empalme – que atendieron la noche del martes el incendio de una vivienda en la colonia Libertad, quedaron impactados con la escena que les tocó presenciar, algo nunca antes visto por ellos, una escena de barbarie, en la que dos niños aparecían como las víctimas principales, además de dos adultos.

A ellos les avisaron del incendio de una casa en el bulevar 16 de Septiembre, justo frente a los terrenos del “Piggy Back”, con personas lesionadas.

Salieron presurosos de la Delegación en la ambulancia SON-439 y al llegar se encontraron con la casa envuelta en llamas, unidades de la Policía Municipal y, de entrada, los cuerpecitos del niño Dayron, de solo ocho años de edad, y de su hermanita Keyli Crystal, de dos años de nacida.

Ellos estaban en el piso, cubiertos de tierra, que les arrojaron los vecinos para apagarles las llamas que los estaban consumiendo.

La escena era fuerte, nunca antes vista por los paramédicos, incluso por uno de ellos que tiene 25 años de servicio; a como pudieron, auxiliaron a los niños, también a su madre Perla Verónica, de 31 años, y al tío Cristian Abel, de 25 años.

Todos presentaron graves quemaduras, principalmente los niños, y a las pocas horas dejó de existir en un hospital de Hermosillo el pequeño Dayron.

Su hermanita, que presenta quemaduras en el 90 por ciento de su cuerpo, ya sufrió un paro cardiaco y es reportada sumamente grave; su madre y su tío están en el Hospital General de Hermosillo, ambos con quemaduras en el 50 por ciento de sus cuerpos.

Como ya es del dominio público, la noche del martes sujetos armados allanaron la citada vivienda, se llevaron al padre de familia, a quien balearon en el exterior de la casa, para luego rociar de gasolina a los niños, la madre y el tío (hermano del papá) y prenderles fuego.

Del padre José de Jesús, de 33 años de edad, conocido como “El Pelón”, nada se sabe de su paradero.