Compartir
Niña le pide a Santa que regrese a su papá desaparecido en el sector
Niña le pide a Santa que regrese a su papá desaparecido en el sector "El Rastro"

Guaymas, Sonora.- La historia del una familia guaymenses es como la de cientos pobladores de la región, donde hay personas desaparecidas todos lo días y que en muchos casos después de años siguen sin encontrarlos.

El caso del que hablamos es de Sergio Ubaldo Acevedo Bejarano, quien desapareció hace más de 2 meses y en redes sociales víctimas de está trágica historia cuenta lo que viven día a día.

«Hace 2 meses me dieron una noticia que cambio mi vida y la de mi familia, desapareció mi hermano Sergio Ubaldo Acevedo bejarano, no creía lo que pasaba, en mi familia lloran mes tras mes, día tras día; mi sobrina se quedo sin su papá y hoy con mucha tristeza y lágrimas lo recuerda y lo único que le pide a «Santa» está navidad es que su papá regrese a casa, pero como explicarle lo que paso si solo es una niña».

«Las palabras de mi cuñada llorando: Lo vamos a traer a casa».

«Tener un desaparecido es difícil, te cambia la vida, pero te muestra la lealtad, olvidas el cielo, las nubes, los bellos colores de el arcoíris y los días se tornan negros, llenos de lágrimas y tormentos. Pero estas ahí bajo ese cielo negro pintado de oscuridad, donde susurran el dolor, la tristeza y el miedo, porque estás muerto en vida buscando».

«Pensando por las noches el dolor aumenta más, buscas explicaciones y no las encuentras, esta ansiedad que se apodera de ti. Lloras, gritas pero nada calma tu dolor, todo se te hace injusto y es cuando te preguntas ¿Por qué nosotros?… si no hacemos mal a nadie y reniegas».

«Tu que te lo llevaste regrésamelo o dime dónde está, prometo no averiguar nada, ni espero des la cara, solo pido tenerlo de nuevo con nosotros.

«Si tu sabes o tienes información acerca de donde pueda estar mi hermano o cualquier otro desaparecido no dudes en decirlo, recuerda que por cada desaparecido ahí una familia destrozada, nadie siente el dolor ajeno hasta que vive en carne propia la desaparición de un familiar».

«Te extraño demasiado hermano, te amo eternamente siempre estás en mi mente y en mi corazón, un beso y un abrazo hasta donde quiera que estés espero verte pronto no pierdo la esperanza de que regresaras a casa».