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Muere hombre al lanzarse de acantilado de 23 metros de altura
Muere hombre al lanzarse de acantilado de 23 metros de altura

Un turista que estaba de vacaciones con su familia en Mallorca, España, saltó a su propia muerte desde un acantilado desde unos 23 metros de altura, mientras su esposa e hijo lo filmaba desde un bote.

El video se hizo viral en redes sociales.
En la grabación, se muestra cómo el hombre de 31 años se prepara para saltar, pero no mide la distancia de su caída y se golpea contra las rocas, provocando así su muerte; el video fue grabado por su hijo y esposa en las Islas Malgrats.

Según el diario El Clarín, el cuerpo del hombre fue hallado en el agua después de una búsqueda; sin embargo, no se sabe si las autoridades están investigando el truco mortal del salto desde el acantilado que es popular entre los turistas de la zona. Pero lo que sí está claro es que la víctima había alquilado un barco para que su esposa filmara su acrobacia, según el Majorca Daily Bulletin.

El momento del inicio del salto. Un segundo después ocurría la tragedia en las Islas Malgrats de Mallorca.

El desafortunado se zambulló desde un majestuoso acantilado, pero en la caída aparentemente se dio cuenta de que su salto no iba a llegar al agua profunda sino en una zona de rocas. En el video se escucha un grito aterrador: “¡Dios mío!”. Luego, el hombre desaparece debajo del agua y nunca más salió.

El momento en que el turista holandés salta desde el acantilado, en medio del trayecto y en el momento de impactar.

Al inicio se creyó que el holandés había muerto por el impacto contra las rocas que emergían a pocos metros de la superficie, pero la autopsia reveló que la causa de muerte fue ahogamiento y no por el golpe.

Finalmente, la conclusión de la autopsia es que aún estaba vivo cuando entró al agua, pero que luego perdió el conocimiento y se ahogó a unos 15 metros de profundidad.

Los investigadores de la Guardia Civil reconstruyeron lo ocurrido, confirmando que saltó de una altura de casi 23 metros, lo que fue considerado como una “temeridad, dada la altura y la velocidad con la que alguien entraría al agua”.

Las autoridades aún no pudieron entrevistar a la esposa del hombre, quien sigue en shock y actualmente está sedada y sostenida por el apoyo de peritos psicólogos.