Las autoridades identificaron a una sospechosa relacionada con la muerte de un niño de 12 años que, antes de morir, alegó haber sido obligado a beber agua hirviendo. El pequeño, identificado como Nizan Shafi, falleció el 19 de febrero en la ciudad de Sukabumi, Indonesia, según informaron los medios locales.
El jefe de la policía de Sukabumi, Sr. Adj. Comr. Samian, declaró que hallaron evidencia de «violencia física y psicológica» contra el menor. Nizan supuestamente relató a los oficiales que su madrastra lo obligó a ingerir el líquido hirviendo, información que fue ratificada en la autopsia del menor. El examen reveló quemaduras extensas y lesiones permanentes en labios y nariz, además de daños severos en sus órganos internos debido al impacto del agua caliente.




