Mario regala su riñón a mujer sin conocerla

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Mario regala su riñón a mujer sin conocerla.

Ciudad Victoria, Tamaulipas.- La historia de Nohemí y Mario está de no creerse, como si fuera algo inventado solo para llamar la atención y ocupar espacio en redes sociales, en medios de comunicación, pero todo se concreta a una verdad pura y llena de humanidad, de amor al prójimo: Él le salvó la vida a ella al donarle un riñón, sin siquiera conocerla.

La historia de este caso es sencilla… Él se dio cuenta que ella estaba enferma, preguntó el motivo, y al enterarse que necesitaba un riñón, se concretó a decirle: “Yo te regalo uno de los míos”.

Resulta que Mario trabaja como guardia de seguridad en una tienda y en una ocasión coincidió con Nohemí y su madre cuando esperaban la llegada de un autobús para trasladarse a la comunidad de Tula, donde radican.

Mario se conmovió al percatarse del cuerpo debilitado de Nohemí, hoy de 30 años de edad, preguntó a su madre qué andaban haciendo en Ciudad Victoria y ella le

contestó que cada semana traía a su hija a que le practicaran hemodiálisis en el Centro de Alta Especialidad del Seguro Social de esta localidad.

Nohemí necesitaba un riñón para aliviarse, y él le dijo a su madre que estaba dispuesto a donar uno de los suyos, “yo se lo doy, dígale a su hija que yo seré el donante”… Se lo tomaron a broma y así pasaron varias semanas.

Cosas del destino, a principios del mes de noviembre volvieron a coincidir en el mismo lugar e inició la conversación:

MARIO: ¿Ya te comentó tu mamá que yo te daré un riñón?

NOHEMÍ: Es que no tenemos dinero.

MARIO: Y para qué quieres dinero, si yo te lo voy a donar.

NOHEMÍ: ¿En serio?

MARIO: Sí

Como para no creerse, Mario acudió a cuanto estudio le solicitaron para analizar la compatibilidad del órgano y así el 30 de noviembre el médico especialista en trasplantes Jorge Salinas llevó a cabo las cirugías con todo éxito.

Hoy Nohemí tiene “vida nueva”, Mario conserva la suya, pero además tiene una “partecita” más en el cuerpo de la joven mujer.

A Mario le queda un riñón, tiene que cuidar su alimentación de aquí en adelante para evitar enfermarlo, pero lo que sí es cierto es que tiene un CORAZÓN DE ORO.